Un calentador eléctrico de agua puede ser muy útil en viviendas y negocios si funciona con el rendimiento adecuado. Por eso es necesario tener en cuenta aspectos como la potencia y el ahorro obtenido en la producción de ACS.
Hay situaciones en las que se necesita agua caliente sanitaria (ACS) en pequeñas cantidades. O también es posible que al lugar donde deseas tenerla no llegue el suministro de gas. En estos casos, un calentador eléctrico se convierte en una alternativa práctica siempre que cuente con la potencia apropiada.
Una solución para pequeñas demandas de ACS
Un calentador eléctrico de agua es un dispositivo capaz de generar ACS exclusivamente a base de electricidad. Como no requiere abastecimiento de gas, resuelve los quebraderos de cabeza que muchas veces surgen para tener agua caliente.
Su principal diferencia con respecto a un termo eléctrico es que no dispone de un depósito donde almacenar el agua. Lo que hace es calentarla al instante justo cuando abres el grifo, de modo que evitas derrochar energía.
Se recomienda usarlo en entornos de negocios e industriales, donde la demanda de ACS se limita, por ejemplo, a lavabos. En cuanto a viviendas, sirve para tener un punto de agua caliente en garajes o trasteros. Así, es muy cómodo para quitarse la grasa o la suciedad de las manos después de hacer cualquier tarea.
Potencia y prestaciones de un calentador eléctrico de agua
A la hora de instalar un calentador eléctrico es normal preguntarse cuál es la potencia que debe tener. Es la forma de asegurarte de que su funcionamiento es óptimo, sin gastar energía de más ni quedarse corto.
La potencia que debe tener es la estrictamente necesaria para cubrir demandas de agua caliente pequeñas y puntuales. Así, un calentador eléctrico que trabaja con 6,5 kW de potencia tiene suficiente para generar ACS al instante.
Este equipo consume electricidad solo cuando se activa e incluye un selector de potencia. Gracias a sus 4 posiciones, puedes escoger el nivel más conveniente para que el agua salga a tu temperatura preferida.
Otras ventajas del aparato son la tecnología monofásica, el piloto indicador del funcionamiento y el cuerpo de poliamida resistente. Y como no precalienta el agua, solo invierte la energía imprescindible para satisfacer tu demanda de agua caliente en segundos.
Instalación de un calentador eléctrico de agua
Ahora que ya sabes qué potencia debe tener un calentador eléctrico de agua, queremos contarte cómo de fácil es instalarlo. ¡Sobre todo si es un calentador eléctrico instantáneo de tamaño reducido de tan solo 38 x 24 cm!
Al medir tan poco y disponer de un sistema monofásico, la instalación de este tipo de modelos es más simple. Por ejemplo, un lugar habitual donde puede ubicarse es sobre el lavabo.
Hay que realizar las conexiones de agua, enlazando la entrada de fría y la salida de caliente, y de electricidad… ¡Y listo para tener ACS al momento! Si necesitas ayuda, consulta a tu instalador autorizado sobre la instalación y la potencia de un calentador eléctrico de agua.
