Ahorrar siempre viene bien, y más si vas a ducharte con mucha frecuencia debido al calor del verano. Si te interesa luchar contra el calor mientras reduces tu factura energética, un termo de agua es una solución idónea.
Muchos hogares, especialmente si son segundas residencias, disponen de un termo de agua para alimentar los grifos y las duchas. Este uso ocasional es clave: en una casa que se habita solo unas semanas al año, el termo eléctrico suele ser más práctico que otras soluciones de ACS, ya que no requiere una instalación permanente ni mantenimiento constante. Instalar un modelo de alta tecnología que satisfaga tu demanda de agua caliente sanitaria (ACS) te ayudará a gastar menos, incluso con un uso puntual.
¿Qué es un termo de agua?
Un termo de agua es un aparato que funciona con electricidad y proporciona ACS. Cuenta con un tanque donde se almacena el agua y una resistencia que la calienta. Como ese depósito está revestido de materiales aislantes, el agua se mantiene a la temperatura que quieres.
Cuando accionas el grifo y el agua caliente empieza a salir, el termo vuelve a llenarse de agua fría. Entonces, la resistencia se activa para calentar esa agua nueva en un proceso cíclico que te permite ducharte a gusto.
¿Cómo de importante es ahorrar energía para tener ACS?
Escoger un termo de agua eficiente es una decisión inteligente para tu bienestar y tu bolsillo. Por ejemplo, podrías utilizar un equipo obsoleto, pero es muy probable que derroche energía y el agua tenga temperatura inestable. Y nadie quiere esa sensación de recibir de repente agua fría, ¿verdad?
En cambio, los modelos modernos incorporan avances técnicos que permiten ajustar al máximo la energía consumida. Estas innovaciones repercuten de forma beneficiosa en tu factura energética. Y, además, estabilizan la temperatura del agua y alargan la vida del equipo.
¿Qué termos eléctricos consumen menos?
Ahora que sabes lo conveniente que es ahorrar energía en las duchas veraniegas, es normal preguntarse qué termo gasta menos. Para responder a esta pregunta debes fijarte en las prestaciones del termo de agua que maximizan la eficiencia.
Es el caso de la resistencia Blue Forever, un tratamiento exclusivo que disminuye la adherencia de cal. La acumulación calcárea provocaría que el agua no esté en contacto directo con la resistencia y tarde más en calentarse. Por eso, es tan útil la resistencia Blue Forever, que además alarga la vida del aparato.
También es interesante la función Smart, gracias a la cual el termo de agua adecúa el consumo de electricidad. ¡Y puede hacerlo porque aprende los hábitos de uso de cada persona! De este modo, la función Smart logra ahorrar energía hasta en un 30%.
Otro aspecto que puedes valorar es que el termo tenga habilitada la conectividad wifi. ¿Imaginas ahorrar en verano controlando el equipo desde tu móvil? Es posible si optas por los termos con wifi. ¡Y aún hay más formas de evitar el despilfarro energético!
¿Cómo elegir termo eléctrico para ahorrar?
Para que un termo consuma la energía justa, queda un consejo más: escoger el litraje y el formato adecuados. Si te decantas por un modelo demasiado pequeño, se va a quedar corto para abastecer de agua tu vivienda. Y si colocas uno con capacidad excesiva, va a calentar mucha agua sin que la necesites realmente. En una segunda residencia con ocupación variable, esto es aún más importante: conviene calcular el litraje pensando en los días de máxima ocupación (por ejemplo, cuando viene toda la familia en verano) y no en el uso habitual del resto del año.
En cuanto al formato, puede ser vertical, horizontal o reversible. Elijas el que elijas, fíjate siempre en que esté diseñado en concreto para ese tipo de instalación. En caso contrario, el aparato será ineficiente y no aprovechará toda su capacidad. Con todas estas recomendaciones para tu termo de agua, ¡ya puedes ahorrar!
