El verano va acabando ¿y tú todavía sin tener la caldera ni los radiadores preparados para la bajada de temperaturas? Vamos a enseñarte cómo poner a punto la calefacción en 3 pasos para que el frío no te pille desprevenido.
Pronto volverás a echar mano de la caldera y los radiadores y tenerlo todo listo es sencillo. Tan solo necesitas hacer 3 cositas para disfrutar de tu instalación de calefacción. ¡Ya verás qué fáciles son y cómo vas a ganar en confort y ahorro!
¿Por qué poner a punto la calefacción?
Tener una caldera y un circuito de radiadores es esencial, pero por sí solos estos equipos no bastan. Una instalación de calefacción requiere de una mínima preparación para optimizar la eficiencia energética.
Por un lado, poner a punto la calefacción incrementa la sensación de confort cuando estás en casa. Si la caldera o los radiadores funcionan de forma deficiente, no obtendrás el calor que deseas. En consecuencia, la instalación derrochará energía, pues consumirá gas sin que se traduzca en una mejora térmica del hogar.
Para evitar el desperdicio de energía, sigue estas pautas. ¡Son muy simples!
Paso 1. Purga los radiadores
Los radiadores de aluminio tienen en su interior un sistema por el que circula el agua que la caldera calienta. Gracias a ello, ese incremento térmico puede transferirse luego de forma rápida a la estancia donde están instalados.
Sin embargo, es posible que estos equipos vayan llenándose de aire con el tiempo, lo que supone un problema. Si enciendes la caldera, estarás consumiendo energía para no calentar agua, sino aire.
Entonces, notarás que la parte inferior de los radiadores está caliente y la superior, fría. La solución es purgar los radiadores para expulsar el aire innecesario, ¡aprende aquí cómo se hace! Puedes hacerlo en pocos minutos.
Paso 2. Revisa la presión de la caldera
Mantener la presión de la caldera es imprescindible para que el agua caliente circule bien por el sistema de calefacción. La circulación debe ser correcta y uniforme, y esto se logra si la presión se sitúa entre 1 y 1,5 bares en frío.
Con una presión idónea, los radiadores calientan de modo homogéneo por toda la casa. Cuando el nivel desciende, hay que rellenar la caldera accionando la llave de llenado, que suele ubicarse en los bajos del equipo. Y si tienes dudas, tu instalador te ayudará.
Paso 3. Comprueba las llaves de los radiadores
De los radiadores de aluminio que tienes en casa, ¿quieres que calienten algunos o todos? Para poner a punto la calefacción, asegúrate de que estén abiertas las llaves de todas las unidades que deben funcionar. Solo así el agua caliente podrá pasar al radiador.
También es aconsejable comprobar que no gotea ninguna pieza y que los cabezales termostáticos no estén bloqueados. ¡El rendimiento y la eficiencia energética de la instalación de calefacción depende de que todo esté en orden!
Todas estas recomendaciones van dirigidas a aumentar el ahorro energético y a prolongar la vida útil de la caldera. ¿Por qué? Porque así el equipo no consume gas para nada y evita sobresfuerzos que pueden derivar en averías. Por suerte, ya sabes cómo poner a punto la calefacción en 3 pasos. ¡Disfruta de tu hogar!
