La ausencia de instalación doméstica de gas no es excusa para no disfrutar de calefacción de calidad. Descubre cómo calentar tu casa si solo tienes electricidad: la clave está en emplear emisores de fluido o secos.
Muchos hogares tienen calefacción mediante una instalación consistente en una caldera con radiadores de aluminio. Sin embargo, ¿qué ocurre si la vivienda no dispone de suministro de gas? ¿Acaso no hay forma de ponerla a tu temperatura preferida?
¡Todo lo contrario! No temas porque puedes estar bien confortable empleando únicamente tomas eléctricas. Vamos a explicarte cómo calentar tu casa si solo tienes electricidad: solo debes enchufar emisores de fluido o secos.
Radiadores o emisores eléctricos
Existen unos aparatos de calefacción conocidos como radiadores eléctricos o emisores eléctricos. Se asemejan a los radiadores convencionales en su formato y su aspecto, ideal para colocar en la pared, aunque también pueden funcionar sin problemas como elementos móviles con un sistema de ruedas o patas.
En cambio, para irradiar calor solo emplean electricidad y, al no usar gas, no requieren estar vinculados a una caldera. En este sentido, los radiadores eléctricos se consideran más ecológicos, pues no generan humos ni gases nocivos.
Están recomendados, sobre todo, en segundas viviendas o en zonas de clima más cálido. Aparte, son muy eficientes, en especial si se valen de la tecnología Inverter, que ahorra hasta un 30% de energía.
Según su funcionamiento, los radiadores o emisores eléctricos pueden ser de dos tipos: de fluido o secos. Y por lo general presentan una amplia gama de potencias para caldear cada estancia con el consumo justo. Para conocer sus diferencias, sigue leyendo.
Radiadores eléctricos de fluido
Los radiadores o emisores eléctricos de fluido son los aparatos más parecidos a los radiadores de aluminio de siempre. Se componen de elementos de aluminio con un fluido caloportador en su interior que transfiere el calor. Es decir, este líquido cumple la misma función que el agua en los radiadores convencionales.
Gracias al fluido caloportador, el calor se distribuye por todo el emisor de forma rápida, uniforme y más prolongada. Como la profundidad estándar es de 10 cm, el emisor ofrece una superficie de emisión térmica mayor.
Si te convence esta alternativa para calentar tu casa si solo tienes electricidad, tienes dos opciones de máxima eficiencia energética. Por un lado, puedes encontrar modelos de manejo manual y, por otro, equipos que incluyen conectividad wifi.
Radiadores eléctricos secos
Otra tecnología muy utilizada en este tipo de aparatos es el calentamiento de una resistencia aleteada. En este caso hablamos de radiadores o emisores eléctricos secos, sin líquidos dentro ni, por tanto, riesgo de fugas.
Para que los radiadores eléctricos secos muestren el máximo rendimiento, es importante que estén equipados con tecnología electrónica avanzada. De este modo, la temperatura se modula de manera suave y progresiva.
¿En qué se traduce esta característica? En que evitan los cambios bruscos de temperatura y los picos de consumo. Es decir, más confort y ahorro. Y, por si fuera poco, calientan con gran rapidez la estancia donde están colocados.
Si prefieres esta opción, existen radiadores eléctricos secos de diseño compacto y atractivo, óptimos para instalar en cualquier habitación.
Apuesta por la calefacción mediante electricidad
Si te preguntabas cómo calentar tu casa si solo tienes electricidad, ya has podido comprobar que hay alternativas muy rentables. Los radiadores o emisores eléctricos están pensados expresamente para dar calefacción rápida con un gasto energético muy ajustado.
