Si te enfrentas a la duda de instalar radiadores o suelo radiante, necesitas saber qué sistema es más veloz. Para que la calefacción se note en casa lo antes posible con eficiencia, te contamos qué método calienta más rápido. Así podrás tomar la decisión adecuada para tener un hogar confortable.
Una vivienda puede tener calefacción mediante radiadores o suelo radiante, por ejemplo, pues son dos de las tecnologías más populares. Ahora bien, su funcionamiento es distinto y no caldean con igual velocidad, por lo que conviene tener esto en cuenta.
¿Quieres instalar el sistema de calefacción más rápido? Entre los radiadores y el suelo radiante, solo uno de estos métodos puede ganar la carrera. ¡Y estás a punto de descubrir cuál de los dos lo logra!
Los radiadores de aluminio calientan antes
Ahora mismo resolvemos la pregunta que te ha traído hasta aquí: los radiadores ganan en velocidad y son muy eficientes. Estos aparatos, combinados con una caldera o bomba de calor aerotérmica, calientan una casa más rápido que el suelo radiante.
La razón está en el aluminio con el que están fabricados, un material con altísimo poder de transmisión calorífica. Además, es 100% reciclable, por lo que además de ofrecer un rendimiento superior, es más sostenible.
Los radiadores de aluminio o radiadores de agua, los de toda la vida, presentan una respuesta térmica más rápida. También contribuye el diseño del radiador, para favorecer el efecto chimenea y generar una mayor transmisión térmica.
Con diferentes tipos de acabados en la parte superior, con cabeza cerrada o con hasta 3 aletas superiores.
Esto quiere decir que los radiadores llegan a la temperatura que hayas indicado en poco tiempo. De hecho, ¡tardan 3 veces menos en alcanzarla! Además, son compatibles con acabados como el parquet o las tarimas de madera.
Otras ventajas de los radiadores frente al suelo radiante
Si prefieres sentir el calor casi al instante, ya sabes que los radiadores son tu mejor opción. Esta rapidez es ideal también si enciendes la calefacción solo a ratos. Pero, aparte, estos equipos cuentan con más ventajas que los distinguen del suelo radiante.
Ya hemos contado que la respuesta térmica del suelo radiante es más lenta. Tanto, que tarda varias horas en notarse. Y esta demora no solo perjudica al confort, sino también al bolsillo, pues supone un derroche de energía y dinero.
Por otro lado, ahora que mencionamos los aspectos económicos, instalar suelo radiante requiere un desembolso mucho mayor. ¡Por no hablar de las molestas obras que hay que ejecutar en la vivienda!
Entre radiadores o suelo radiante, la elección está clara. Por rapidez de calentamiento, confort y ahorro económico, los radiadores de aluminio son ideales. Instálalos junto con una caldera o una bomba de calor aerotérmica y tendrás un sistema de calefacción óptimo.
